Imprimir esta página
(3 votos)

La Ejecutiva de Operaciones Especiales (SOE) y sus peculiares artilugios

Febrero 11, 2019

La derrota militar de Francia en 1940 dejó sola a Gran Bretaña. Tal era el poderío militar alemán en Europa que los británicos, por sí solos, no podían derrotar al Tercer Reich en el viejo continente. Así pues, para desafiar a las poderosas fuerzas alemanas se llevaron a cabo campañas de ataques aéreos, incursiones con comandos y se creó la SOE (Special Operations Executive).

El SOE, tenía diversas finalidades entre las que se encontraban: instigar a los pueblos de la Europa ocupada contra los invasores nazis, apoyar propósitos militares, infundir moral a la población británica, haciéndole ver que se batallaba incansablemente contra el enemigo y hacer que Hitler emplease colosales recursos para proteger cada rincón del Tercer Reich.


Llegado julio de 1940 y con la reciente derrota aliada en Francia, el primer ministro instó a la SOE a “prender el fuego en Europa”. Al frente de tan importante organización fue puesto sir Hugh Dalton, ministro de guerra económica y parlamentario del partido laborista.


Así, la Ejecutiva de Operaciones Especiales o SOE estableció su cuartel general en Londres, en el número 64 de Baker Street. Este extraordinario grupo terminó por ganarse el sobrenombre de “los irregulares de Baker Street”, todo ello en alusión a los personajes de las novelas de Sherlock Holmes escritas por Arthur Conan Doyle.


Fueron muchos los hombres y mujeres que arriesgaron su vida en la Europa ocupada para desafiar al Tercer Reich. Hay que reconocer que la SOE nunca le faltaron voluntarios, aunque el periodo de instrucción era muy riguroso y pocos superaban las duras pruebas.


En su etapa de formación como agentes, los hombres y mujeres de la SOE aprendían técnicas de combate cuerpo a cuerpo, entrenados por los mismísimos Fairbairn y Sykes, dos ex policías que habían servido en China y estaban bregados en peleas callejeras contra las peligrosas tríadas. Como parte de su entrenamiento también debían dominar el código morse, el manejo de explosivos, las técnicas de robo y el manejo de equipos de radio. Dado que debían ser introducidos en Europa por vía aérea, también eran formados en el paracaidismo. Todo ello, sin olvidar que eran entrenados para soportar un interrogatorio. Así, en caso de ser capturados, debían resistir al menos 48 horas para que sus compañeros pudieran escapar de los alemanes.


Una de las señas de identidad del SOE era el ingenio. En sus talleres, la SOE creó artefactos sorprendentes con los que sus agentes perpetraron numerosas operaciones de sabotaje. Así, en una oficina de la SOE en Welwyn fue creada la pistola Welrod, diseñada especialmente para llevar a cabo asesinatos silenciosos.

Pistola Welrod.


Por su parte, en la antigua taberna de The Thatched Barn, se trabajaba en el camuflaje, es decir, en formas para ocultar armas, radios y explosivos. En otras instalaciones, los hábiles miembros de la SOE se encargaban de la falsificación de documentos. Resulta especialmente hilarante que los falsificadores de la SOE creasen un pasaporte falso para Hitler con una J en rojo en la que indicaban que era judío y al que añadieron un sello como prueba de que había emigrado a Palestina.

El pasaporte falso de Hitler, obra de los falsificadores de la SOE. Este documento falsificado indica que Hitler es judío y que ha emigrado a Palestina.


Otra situación muy cómica fue la idea de crear ratas explosivas. Estas ratas albergaban explosivos en su interior. Si estas ratas eran colocadas en una pila de carbón, estallaban. Sin embargo, cuando la SOE lanzó un cargamento de ratas explosivas sobre Europa, éstas fueron interceptadas por los alemanes. Alertados, los teutones emplearon grandes esfuerzos en cacerías de ratas explosivas, toda una pérdida de tiempo.


Orientarse en territorio enemigo también es fundamental. Por ello, la SOE fue capaz de crear una brújula con un lápiz y un clip magnetizado.


El sabotaje era una de las principales actividades de la SOE. Para poder llevar a cabo sus explosivas actividades, sus agentes contaban con unas aceiteras de maquinista que escondían cargas incendiarias. También las cajas de cerillas podían permitirles ocultar detonadores y pequeñas cámaras fotográficas.


No solo las fuerzas de ocupación alemanas tuvieron que padecer los sabotajes de la SOE. En el Sudeste Asiático, sus agentes crearon unas suelas de goma con la forma de los pies de un nativo. De ese modo, podían hacer creer a las tropas japonesas que las huellas se correspondían con los pies de un nativo.


La radio era un elemento imprescindible en los equipos de la SOE. A la hora de transmitir sus mensajes debían ser claros y concisos, sin olvidarse de cifrar la información que iban a transmitir. Para ocultar sus radios la SOE diseñó distintos juegos de maletas. Inicialmente estas maletas comenzaron pesando 19 kilos, pero finalmente fueron introducidos nuevos modelos de maletas más manejables con un peso de 4 kilos. Es más, los agentes de la SOE se valieron de cajas de galletas para ocultar sus radios.

Maletín radio utilizado por los espías de la Segunda Guerra Mundial.


Era habitual que los agentes fuesen introducidos por vía aérea, por lo que eran entrenados en el salto en paracaídas. Así pues, para cada salto, bien fuese de entrenamiento o sobre territorio enemigo, los agentes de la SOE iban ataviados con un mono de camuflaje, conocido como traje de striptease.


Más allá del extenso catálogo de objetos estrafalarios, no solo en la SOE, sino también en la OSS estadounidense, sus hombres iban equipados con artículos tan corrientes como navajas multiusos, que en caso de necesidad podían utilizar como arma.


Pero, ¿y cómo se desplazaban los agentes británicos en territorio enemigo? La respuesta estaba en motocicletas como la Welbike, con una autonomía de 140 kilómetros y capaz de alcanzar una velocidad de 48 kilómetros por hora. Se trataba de un medio de transporte ligero que podía ser lanzado desde el aire en un contenedor. Así, la motocicleta se desplegaba levantando el manillar, subiendo el sillín y bajando los estribos.

Motocicleta Welbike.

Visto 490 veces