Imprimir esta página
(8 votos)

El hundimiento del Prince of Wales y del Repulse

Septiembre 05, 2017

Quiero contaros la historia del hundimiento del Prince of Wales  y el Repulse el 10 de diciembre de 1941. Ambos barcos fueron enviados para hacer frente a las fuerzas japonesas que invadían Malasia. La pérdida de estos buques fue un terrible varapalo para el Reino Unido. Este enfrentamiento aeronaval demostró la importancia del poderío aéreo en la guerra.


El primer ministro británico Winston Churchill era partidario de enviar una fuerza naval para disuadir a los japoneses de un posible ataque. Para ello se seleccionaron dos importantes barcos: el crucero Repulse y el acorazado Prince of Wales. Estos barcos debían ser acompañados por el portaaviones Indomitable, pero al encallar en las pruebas realizadas en las Antillas, el Indomitable no pudo acompañar al Prince of Wales y al Repulse.


El 2 de diciembre de 1941 partieron el Prince of Wales y el Repulse escoltados por cuatro destructores. El 7 de diciembre de 1941 los japoneses entraron en guerra al atacar a los estadounidenses en Pearl Harbor y el 8 de diciembre los nipones invadieron Malasia.


Ante semejante escenario, el vicealmirante sir Tom Phillips decidió enviar a la Fuerza Z para combatir a los buques japoneses. El Prince of Wales y el Repulse, acompañados por su escolta navegaron en dirección a Singora. Los barcos estaban desprovistos de apoyo aéreo, lo que hacía la misión más arriesgada para la flota británica.


Al día siguiente las nubes ocultaron a los barcos, sin embargo, por la noche, los cielos se despejaron y los aviones japoneses detectaron a los británicos. La Royal Navy había perdido el factor sorpresa. Consciente de lo vulnerable de su situación, los británicos se vieron obligados a regresar a un lugar seguro.


Poco después fueron informados de que los japoneses habían desembarcado en Kuantan. La flota cambió su rumbo, pero no logró encontrar a los navíos japoneses. Mientras tanto, un submarino enemigo había detectado a la flota británica. Los buques de la Royal Navy volvieron hacia el norte en busca de unas lanchas que habían avistado previamente. No encontraron nada, por lo que avanzaron hacia el sur.


La catástrofe se cernió sobre los buques británicos. Los aviones japoneses aparecieron en los cielos. El submarino enemigo había alertado de la presencia de la Fuerza Z. Los aviones comenzaron atacando el Repulse, que quedó gravemente dañado. A continuación, una segunda escuadra se lanzó contra el Prince of Wales. Después de hora y media el Repulse se fue a pique y una hora más tarde el Prince of Wales se hundió.


El hundimiento del Prince of Wales y el Repulse demostró que había llegado una nueva forma de hacer la guerra. La era de los acorazados había tocado a su fin. El ataque al Prince of Wales y al Repulse puso de manifiesto que los grandes buques, sin protección aérea constituían un blanco fácil para la aviación. Las fuerzas británicas quedaron sin el apoyo de una armada que les ayudase a detener los desembarcos enemigos y Singapur terminó cayendo en manos japonesas en febrero de 1942.


Visto 602 veces