Blog

Una de las prisiones más duras para los aliados fue el castillo de Colditz. Ubicado sobre una colina, a orillas del río Mulde, en tierras alemanas, sus sólidos y altos muros, hicieron de Colditz un lugar del que escapar rozaba lo imposible. A pesar de ello, hubo audaces prisioneros que lograron fugarse.

Publicado en blog

Los prisioneros soviéticos que cayeron en manos de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial fueron tratados con brutalidad y sus condiciones de vida eran mucho peores que las de los prisioneros británicos y estadounidenses. Existía especial odio hacia los rusos, dado que el régimen comunista de Stalin era el gran enemigo ideológico de la Alemania nazi de Hitler.

Publicado en blog