Imprimir esta página
(3 votos)

Operación Frequent Wind, el final de una desastrosa intervención militar en Vietnam

Marzo 20, 2026
En abril de 1975 el corrupto régimen de Vietnam del Sur se tambaleaba ante las fulgurantes embestidas de las fuerzas norvietnamitas. Los estadounidenses habían hecho preparativos para una evacuación masiva de survietnamitas que podían sufrir las represalias de las fuerzas de Hanoi. Se trataba de la Operación Frequent Wind.

Si bien es cierto que se esperaba la derrota del ejército survietnamita, no se auguraba un colapso tan rápido de las tropas de Saigón. El embajador estadounidense, Graham Martin, aún tenía fe en poder salvar el pequeño y decadente estado de Vietnam del Sur, por lo que había postergado cualquier iniciativa de evacuación.

Graham Martin, embajador estadounidense en Saigón durante la evacuación de la capital survietnamita.

 

En la ciudad de Saigón se respiraba un ambiente de tensión y en la base aérea de Tan Son Nhut, los militares norteamericanos tenían órdenes de evacuar solamente ciudadanos estadounidenses. Al principio solo unos pocos cientos se congregaron unos pocos cientos de refugiados, pero, pronto, eran miles quienes pretendían escapar de Saigón.

La capital de Vietnam del Sur estaba rodeada por las tropas norvietnamitas. La caída del régimen de Saigón era inminente. Solo era posible abandonar la ciudad por vía aérea o marítima.

Las tropas survietnamitas trataban de tomar un avión para escapar de las represalias de los comunistas y la muchedumbre pugnaba por subir a un avión. En los portaaviones, las cubiertas estaban saturadas de helicópteros. Ante la falta de espacio para aterrizar, numerosos helicópteros fueron arrojados al mar. Algunos pilotos, presa de la desesperación, incluso llegaron a saltar al mar.

A falta de espacio de aterrizaje en los portaaviones, los helicópteros son arrojados por la borda.

 

Sobre las 04:00 horas del 29 de abril de 1975 los norvietnamitas bombardeaban Saigón. El tiempo se agotaba para los norteamericanos y sus aliados survietnamitas. Las explosiones se sucedían en Tan Son Nhut. El propio embajador Martin visitó el aeródromo y presenció el desastre. No le quedaba más remedio que autorizar la evacuación final de Saigón.

81 helicópteros llegaron a Tan Son Nhut. Los bombardeos habían destrozado las pistas y la evacuación solo era posible empleando aquellas aeronaves. Los marines se desplegaron en la zona para proteger la evacuación. No iba a ser fácil, pues existía el riesgo de que los norvietnamitas utilizasen misiles antiaéreos contra los helicópteros estadounidenses.

Los pilotos trabajaron afanosamente, realizando numerosos viajes de ida y vuelta. En tan solo cuarenta minutos, los refugiados eran dejados a salvo en un portaaviones de la Armada de los Estados Unidos.

Refugiados vietnamitas evacuados a bordo de un buque de la Armada de los Estados Unidos.

 

El último paso consistía en extraer a los estadounidenses y refugiados desde la embajada norteamericana. El tumulto se agolpaba ante la embajada, intentando abrirse camino hasta el recinto para subir a bordo de un helicóptero y escapar del caos. Mientras tanto, los marines custodiaban el recinto de la embajada.

La situación se complicó hasta tal punto que los helicópteros tuvieron que aterrizar en la azotea de la embajada. Miles de vietnamitas trataban de escalar el muro mientras eran empujados por los marines. Tan solo los occidentales y los funcionarios survietnamitas eran evacuados.

En una dramática escena, los marines trataban de proteger el recinto mientras la multitud pugnaba por superar el muro y las alambradas. Las madres alzaban los brazos para entregar a sus hijos a los marines con la esperanza de que los sacasen de Saigón. Mientras tanto, los infantes de marina tomaban de sus ropas a los occidentales y tiraban de ellos, ayudándoles a superar el muro.

Un marine en guardia durante la evacuación de Saigón.

 

En el interior del recinto de la embajada, las máquinas de codificación y los documentos confidenciales habían sido destruidos. Las urgencias habían obligado a quemar ingentes cantidades de dólares que los americanos guardaban para pagar a los survietnamitas que trabajaban para ellos.

Las agujas del reloj corrían en contra de survietnamitas y estadounidenses. A partir de las 04:00 horas del 30 de abril de 1975 se ordenó que solo fueran evacuados los ciudadanos estadounidenses. Cientos de vietnamitas aún permanecían fuera de la embajada.

La embajada de Estados Unidos en Saigón durante la guerra de Vietnam.

 

El embajador Graham Martin había luchado hasta el último instante por preservar el pequeño estado de Vietnam del Sur y había tratado de mantener activa la evacuación durante el mayor tiempo posible. Pero, ante la cada vez más alarmante situación, el presidente Ford había ordenado la extracción del embajador Martin. De hecho, los propios marines tenían órdenes de arrestar a Martin si se negaba a abandonar el país. Así pues, el embajador Martin subió a bordo de un CH-46 bautizado Lady Ace 09 pilotado por el capitán Berry.

A las 07:53 horas, los últimos marines que protegían la embajada eran evacuados a bordo del último helicóptero. En la embajada y sus alrededores, quedaban a su suerte cientos de vietnamitas quedaban abandonados a su suerte.

La Operación Frequent Wind había permitido evacuar a 1.373 estadounidenses y 5.595 personas de otras nacionalidades. Aquellas imágenes de los helicópteros sobrevolando Saigón constituían el final de una larga y bochornosa intervención y de una dolorosa derrota que había costado a los estadounidenses más de 58.000 muertos.

Mapa de los puntos de reunión en Saigón para el personal estadounidense.

 

 

 

Visto 370 veces