Siguiendo los desembarcos de Normandía en junio de 1944, los aliados se adentraron en Francia y lograron liberar París. Sin embargo, los bombardeos y los combates en territorio francés habían provocado una gran destrucción en los ferrocarriles galos. Inicialmente, los bombardeos habían destrozado el sistema ferroviario francés para evitar que los alemanes llevasen suministros y tropas al frente, sin embargo, a medida que los aliados avanzaban hacia Alemania, aumentaron las dificultades logísticas.
Las tropas aliadas se alejaban de sus puertos en Normandía, la red ferroviaria de Francia estaba inutilizada y los suministros comenzaron a escasear entre los mastodónticos ejércitos angloamericanos. Como solución a este problema, el coronel Albert Loren Ayers y el general John CH Lee organizaron un sistema de transporte conocido como Red Ball Express. Las tropas encargadas de llevar a cabo este cometido estaban integradas por una amplia mayoría de afroamericanos. Estos soldados recorrieron una serie de circuitos diseñados entre Francia y Bélgica. Hasta 6.000 vehículos proporcionaban combustible, municiones y alimentos a las fuerzas aliadas.
El Red Ball Express funcionó con gran eficiencia y los ejércitos aliados lograron estar correctamente abastecidos, sin embargo, hubo momentos en los que se produjeron situaciones de escasez de combustible, pues abastecer a tantos millones de hombres no era una tarea sencilla. La movilización de tantos camiones conllevaba un importante consumo, que superaba los 110.000 litros de combustible diarios.
Por su parte, los integrantes del Red Ball Express trabajaron con gran tenacidad. Su esfuerzo fue titánico, circulando noche y día a través de carreteras impracticables, yendo contrarreloj y en ocasiones sufriendo accidentes al dormirse al volante.
El emblema que distinguía a este cuerpo de transporte era una bola roja. de ese modo, los soldados sabían que los camiones Dodge transportaban suministros. Tal distintivo les otorgaba preferencia de paso. El Red Ball Express tuvo gran actividad especialmente durante un periodo de 80 días, que concluyó cuando los aliados consiguieron operar en el puerto de Amberes. El 16 de noviembre de 1944 se puso fin a este servicio de transporte.