La derrota de Francia en 1940 trajo consigo un armisticio que supuso la transformación de las compañías de trabajo de su ejército en grupos de trabajo. Los exiliados españoles que integraban estas compañías terminaron trabajando en la fortificación de las atlánticas en lo que se conoció como el Muro Atlántico.
En junio de 1940, la debacle militar de Francia llevó al país a firmar un Armisticio. Poco después, surgió la Francia de Vichy, un peculiar régimen colaboracionista que, al mismo tiempo, mantenía una extraña postura de neutralidad.