El físico estadounidense Robert Julius Oppenheimer fue el hombre clave en el desarrollo de la bomba atómica, una terrible arma de destrucción masiva destinada a poner fin a la Segunda Guerra Mundial.
En los años 30, Japón se convirtió en la gran potencia asiática, experimentando un espectacular desarrollo industrial y creando una poderosa armada dirigida por el más que competente almirante Isoroku Yamamoto.