La prisión francesa de Eysses, ubicada en el departamento de Lot-et-Garonne, era una auténtica fortaleza en la que el gobierno títere de Vichy agrupaba a los presos más peligrosos.
La ocupación alemana de Europa dio lugar a movimientos de resistencia que plantaron cara a las fuerzas invasoras. Entre los integrantes de los partisanos que con sus sabotajes y golpes de mano hostigaron al ejército alemán merece la pena destacar al comandante Claude.