Blog
(6 votos)

Léo Major, el hombre que liberó en solitario la ciudad de Zwolle

Léo Major fue uno de los más distinguidos soldados canadienses en la Segunda Guerra Mundial. A la postre, sus gestas le valieron el sobrenombre de el “Rambo de Quebec”. Y es que, él solo se bastó para derrotar a los alemanes en la localidad neerlandesa de Zwolle.

En 1921 Léo Major nació en el seno de una familia de 13 hermanos en New Bedford, Estados Unidos. Poco después su familia se trasladó a Quebec, Canadá. Cuando la guerra estalló, el joven Major no dudó en alistarse. Así, en 1940 Léo ya formaba parte del ejército canadiense, pasando a engrosar las filas de la 3ª División de Infantería, donde destacó por sus impresionantes cualidades como francotirador.

En 1944, Léo desembarcó en Normandía. Semanas después del Día-D, durante una refriega con una patrulla de las SS en Carpiquet, el estallido de una granada de fósforo le provocó una grave herida en el ojo izquierdo. Major perdió el ojo izquierdo y comenzó a llevar un parche.

A pesar de sus heridas, Major se negó a ser apartado del combate argumentando que, con un solo ojo, le bastaba para seguir combatiendo al enemigo. El entusiasta y bravo canadiense aún tenía muchas hazañas que protagonizar.

El desarrollo de las operaciones militares en Europa occidental le llevó a los Países Bajos. Los aliados tenían en su poder el estratégico puerto fluvial de Amberes, pero debían despejar el estuario del Escalda para poder utilizar el puerto. En el otoño de 1944, las tropas canadienses libraron una encarnizada batalla en el Escalda.

En medio de aquella dura campaña otoñal, Major fue enviado en misión de reconocimiento hacia un cuartel alemán. El sigiloso Major se infiltró en las posiciones alemanas nadando a través de las aguas de los canales holandeses. Tras neutralizar a dos soldados alemanes y capturar al comandante alemán, logró forzar la rendición de 93 enemigos que descansaban en sus barracones. El propio Major se encargó de conducir a los prisioneros hasta las líneas canadienses.

Francotiradores canadienses durante la batalla del Escalda.

 

Su hazaña en la batalla del Escalda le valió ser propuesto para recibir la Medalla de Conducta Distinguida. Sin embargo, Major denostaba al mariscal de campo Montgomery, por lo que rechazó la condecoración.

Pero, lo ocurrido en las tierras pantanosas del Escalda no sería el último episodio épico protagonizado por Major. En abril de 1945, con la Segunda Guerra Mundial entrando en sus compases finales en Europa, Léo Major protagonizó un acontecimiento verdaderamente memorable.

La ciudad holandesa de Zwolle se hallaba fuertemente defendida por las tropas alemanas. El 13 de abril de 1945, Major y su buen amigo Willie Arsenault debían llevar a cabo un reconocimiento. Ambos lograron infiltrarse en territorio enemigo, pero Arsenault murió a manos de unos soldados alemanes al cargo de un puesto de ametralladoras. Furioso, Major dio cuenta de los alemanes que mataron a su amigo. Pero Léo no se sentía satisfecho con vengar la muerte de su amigo, por lo que decidió proseguir con la misión.

Major logró infiltrarse en la ciudad. El aguerrido francotirador canadiense llegó a capturar a un oficial alemán y le hizo creer que el ejército canadiense estaba a punto de atacar Zwolle. Consiguió convencer al oficial alemán y a varios soldados de que abandonasen la ciudad antes de que fuera demasiado tarde y los dejó marchar.

Mientras se abría paso por las calles de Zwolle, Léo disparaba numerosas ráfagas de subfusil y arrojaba granadas. Su intención era hacer creer a los defensores alemanes que se enfrentaban a un gran ataque de las fuerzas canadienses. Ayudado por miembros de la Resistencia holandesa, Major capturó a decenas de alemanes e incluso llegó a prender fuego al cuartel de la Gestapo.

Las tretas de Major tuvieron éxito y a las 04:30 horas, los alemanes empezaban a abandonar Zwolle. Tras informar de la liberación de Zwolle y recuperar el cuerpo de su amigo Arsenault, Major regresó a las líneas canadienses a las 9 de la mañana. Posteriormente, las tropas canadienses entraron en Zwolle sin encontrar resistencia. Las acciones de Major en Zwolle le hicieron acreedor de la Medalla de Conducta Distinguida.

Léo Major cuenta con una avenida en su honor en la ciudad de Zwolle.

 

La guerra de Corea brindó a Major la oportunidad de regresar a la acción. Así, en 1950 destacó por defender una colina junto a 18 de sus hombres, conteniendo magistralmente a miles de soldados chinos de las divisiones 190 y 191.

Léo Major en 1952.

Visto 639 veces

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.