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La larga lucha por cruzar el Rin

En septiembre de 1944, los ejércitos aliados, tras derrotar a las fuerzas alemanas en Normandía, se aproximaban a las fronteras del Reich. El mariscal Montgomery planeó un colosal ataque aerotransportado para tomar varios puentes sobre la Holanda ocupada y penetrar en Alemania. Aquello solo era el comienzo de una larga lucha por cruzar el Rin.

Con la Operación Market Garden en marcha, el Primer Ejército Aerotransportado saltó sobre Holanda, mientras el 30º Cuerpo británico partía desde el norte de Bélgica. Sin embargo, en Arnhem, donde los aliados debían capturar el último puente, la 1ª División Aerotransportada británica se topó con una fortísima resistencia por parte del 2º Cuerpo Blindado de las SS.

El resultado fue un sonoro fracaso, pues el 30º Cuerpo británico no logró llegar a Arnhem y la 1ª División Aerotransportada, superada en número y armamento fue prácticamente aniquilada. Apenas 2.000 hombres escaparon del total de 10.000 hombres con los que comenzó la batalla la división. En cualquier caso, la épica resistencia de los paracaidistas británicos en Arnhem se convirtió en toda una leyenda de la historia militar.

Paracaidistas británicos en la batalla de Arnhem.

Mientras tanto, el 1º Ejército canadiense mantuvo una dura pugna en el estuario del escalda, al tiempo que el 1º Ejército de Estados Unidos, con su veterana 1ª División de Infantería (Big Red One) combatía a sangre y fuego en las calles de Aquisgrán. Sin embargo, el descalabro en Holanda frustró las expectativas de los aliados de penetrar en Alemania, por lo que se dedicaron a realizar pequeñas operaciones mientras los alemanes fortalecían sus defensas en el Rin.

Tropas alemanas en el frente occidental.

Más al sur, las cosas tampoco marchaban bien para el 3º Ejército de Patton, pues se hallaba estancado frente a las defensas alemanas en Metz. Para colmo de males, el mal tiempo de noviembre de 1944, marcado por la lluvia y la nieve, frenó las operaciones de Patton. Tan solo se había podido alcanzar el rio Rin desde el sur, en Alsacia.

La contraofensiva alemana de las Ardenas, lanzada el 16 de diciembre de 1944, pospuso las operaciones aliadas para intentar cruzar el Rin. Así, los estadounidenses se vieron obligados a desplegar numerosas fuerzas en las Ardenas para contener el contragolpe alemán. No obstante, el contraataque de las Ardenas había sido demasiado para los teutones, cuyas fuerzas se habían desangrado en medio de una furiosa campaña en Bélgica.

Con la batalla de las Ardenas finalizada, el 8 febrero de 1945, los canadienses pasaron al ataque, golpeando en la línea Sigfrido. Sin embargo, el barro y los atascos frenaron la ofensiva, sin olvidar los estragos causados por los cañones alemanes.

Por su parte, el 9º Ejército consiguió cruzar el río Rhur, lo que obligó a los alemanes a debilitar el sector sur, donde el 1º Ejército y el 3º Ejército de Estados Unidos se preparaban para atacar. La situación alemana era francamente precaria, pues apenas les quedaban un puñado de puentes para evacuar a sus divisiones. Tratando de apurar hasta el último momento, Hitler ordenó que los puentes solo fuesen volados en el último instante. Más aún, si alguno de aquellos vitales pasos sobre el Rin era capturado, el comandante del puente se enfrentaría a un pelotón de fusilamiento.

El mariscal Montgomery ordenó a sus fuerzas marchar a través de Renania, entre la frontera con Holanda y la ciudad de Düsseldorf, capturando numerosos prisioneros. Al sur, el 12º Grupo de Ejércitos del general Bradley pasó a la ofensiva el 3 de marzo, con los tanques estadounidenses atravesando el Eifel y llegando a Colonia. El Rin estaba cerca, pero los puentes más cercanos habían sido volados y las tropas alemanas se batían en retirada, luchando por ganar la margen oriental del Rin, intentando encontrar alguna embarcación o puente intacto.

En el sector del 1º Ejército, el 27º Regimiento de la 9ª División Acorazada de los Estados Unidos se adentró en territorio enemigo y encontró un puente intacto en Remagen. Pese a que los alemanes intentaron volar el puente, el 7 de marzo de 1945, los norteamericanos, de manera tan milagrosa como espectacular, lograron conquistar tan vital paso. Con Remagen, los aliados ya tenían una cabeza de puente desde la que adentrarse en Alemania. Sin embargo, el 17 de marzo de 1945, mientras se realizaban labores de reparación, el puente se vino abajo, provocando la muerte de 28 soldados.

El puente de Remagen tras ser capturado por las fuerzas estadounidenses.

El 3º Ejército de Patton, atacando mediante fulgurantes maniobras, logró establecer una cabeza de puente en Oppenheim el 22 de marzo, mientras, un prudente Montgomery, tras aproximarse con sus tropas hasta el Rin, esperó hasta el 24 de marzo de 1945 para lanzar su gran ofensiva.

Concentrando al 2º Ejército británico y al 9º de Estados Unidos, Montgomery emprendió las operaciones Plunder y Varsity. Para ello, dos divisiones aerotransportadas (la 17ª División Aerotransportada de Estados Unidos y la 6ª División Aerotransportada de Gran Bretaña) saltaron en territorio enemigo, aunque, esta vez, no tan alejadas de la vanguardia aliada como en Arnhem. Así, las fuerzas aerotransportadas debían saltar cerca de Wesel y Hamminkeln.

Paracaidistas británicos durante la Operación Varsity.

En Varsity, las fuerzas aliadas lograron cumplir con sus objetivos, aunque sufrieron importantes bajas y, en ciertos puntos, encontraron una fuerte resistencia. Por su parte, el grueso de las fuerzas de tierra aliadas cruzaron exitosamente el río, arroyando a los defensores alemanes.

No mucho después, el grupo de ejércitos B del mariscal Model, rodeado por las tropas aliadas, caería en lo que se denominó la bolsa del Rühr, donde hasta 325.000 alemanes fueron hechos prisioneros en abril de 1945.

 

 

 

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