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Diablos rojos, diablos verdes y Durhams en la batalla por el puente de Primosole

En julio de 1943 tuvo lugar la invasión aliada de Sicilia. En el sector del 8º Ejército británico de Montgomery, los aliados pretendían abrirse camino hacia Catania. Todo ello implicaba la conquista de un puente sobre el río Simeto. Para ello, los británicos emplearían unos 2.000 paracaidistas que debían hacerse con el puente de Primosole.

El 13 de julio de 1943, los británicos lanzaron la Operación Fustian. Sin embargo, los planes británicos presentaban importantes deficiencias. Así, los británicos pretendían lanzar a la 1ª Brigada Paracaidista del brigadier Lathbury, que sería relevada por fuerzas de la 50º División británica.

El 1º Batallón y el 3º Batallón de paracaidistas se harían con el control del puente, mientras que el 2º Batallón del teniente coronel Frost debía situarse en las elevaciones de las inmediaciones para rechazar los posibles contraataques enemigos.

Por el contrario, los defensores italianos contaban en la zona con tropas de la 213ª División Costera. Se trataba de hombres desmotivados y demasiado mayores para hacer la guerra.

En la noche del 13 al 14 de julio de 1943, 105 aviones C-47 partieron con los paracaidistas británicos a bordo, al tiempo que remolcaban diversos planeadores.

Pero, cuando la flota aliada divisó a los aviones que transportaban a los paracaidistas, la artillería antiaérea de los buques tronó. Los aviones se dispersaron en semejante caos y de 1856 hombres solo 295 tomaron tierra en las proximidades del puente. Hasta 14 aviones fueron derribados, mientras que 26 se vieron obligados a regresar sin poder desplegar a los hombres.

Más allá de los desastrosos lanzamientos, los pocos hombres que llegaron al puente de Primosole se las arreglaron para tomar el puente. La élite de las fuerzas británicas dio cuenta de los desmotivados defensores italianos. Al caer la noche, los alemanes comenzaron a lanzar los primeros contraataques.

Al día siguiente, la situación británica empezó a deteriorarse, pues entablaron combates con los temidos diablos verdes, los paracaidistas alemanes de la 1ª División. Los hombres del 2º Batallón de Frost sufrieron fuertes ataques, aunque gracias a un enlace de la Royal Navy solicitaron fuego naval para contener a los paracaidistas alemanes.

En la mañana del 14 de julio de 1943, los alemanes improvisaron una variopinta fuerza para combatir contra los paracaidistas británicos que defendían tan estratégico puente. Aproximadamente 350 hombres, con tres cañones de 88 milímetros y un cañón italiano de 50 milímetros atacaron en el extremo norte del puente. Así, los diablos rojos británicos fueron atacados desde el norte y el flanco derecho. A pesar de ello, los británicos lograron resistir, aunque a costa de varias bajas y sufrir algunos prisioneros.

Mientras tanto, la 50ª División británica, que combatía a los alemanes de la 1ª División Paracaidista y de la 15ª División Panzergrenadier, estaban atascados y no podían acudir al rescate de los paracaidistas.

Luchando en solitario, los paracaidistas, con su 1º Batallón, se retiraron del extremo norte ante la escasez de municiones. La posición británica se tornó insostenible cuando los alemanes desplegaron sus cañones de 88 milímetros y abrieron fuego sobre los diablos rojos. Todo ello forzó a los paracaidistas británicos incluso a abandonar el extremo sur del puente.

Más tarde llegaron elementos del 6th Durham Light Infantry y un carro de combate Sherman. La lucha se tornó cada vez más encarnizada y también se sumó al combate el 9º Durham Light Infantry y los tanques del 44º Regimiento Real de Tanques.

Al amanecer la artillería británica bombardeó las posiciones alemanas. Sin embargo, los alemanes, luchando con gran arrojo, lograron repeler el ataque británico. Los recios paracaidistas alemanes estaban combatiendo con una fiereza inusitada. Sicilia empezaba a dejar de ser un paseo militar.

En la madrugada del 16 de julio el 8th Durham Light Infantry vadeó el río Simeto sin el apoyo de los carros de combate. Los Durham lograron arrebatar a los alemanes las posiciones al norte del puente, pero cuando los carros británicos acudieron a reforzar a su infantería, cayeron bajo el fuego de los cañones de 88 milímetros. Así, los alemanes, lograron recuperar el extremo norte del puente y frustraron la tentativa británica.

El 17 de julio de 1944 tuvo lugar la fase final de la batalla por el puente de Primosole. El 6, 8 y 9 del Durham Light Infantry, apoyados por los tanques del 3º London County Yeomanry caerían sobre el codiciado puente.

A las 01:00 horas del 17 de julio el 6º y el 9º de Durham vadearon el río Simeto para conquistar el extremo norte. La resistencia alemana fue encarnizada, sufriendo fuertes bajas el 6º y el 9º de Durham, aunque el 8º de Durham logró hacerse con el control del extremo sur.

En el extremo norte, una dura lucha prosiguió. Así, los Durham solo sintieron que la presión amainaba sobre ellos cuando entraron en escena los blindados del 3º London County Yeomanry. Los cañones de los tanques mantuvieron a raya a los alemanes. Mientras, la zona estaba plagada de cuerpos sin vida y, ante lo especialmente cruento de la lucha, los contendientes acordaron una tregua para retirar del campo de batalla los cadáveres y socorrer a los heridos.

Los alemanes, fuertemente presionados, en una situación insostenible, decidieron que era la hora de retirarse. Así pues, abandonaron sus posiciones, pero no lograron volar el puente en su retirada. Al caer la tarde del 17 de julio de 1944, el puente de Primosole quedaba en manos británicas, aunque para ello, los Durham habían perdido más de 500 hombres. A pesar de ello, quedaban semanas de arduos combates por la conquista de Catania.

 

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