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David

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Hay buques de guerra que, por sí mismos, constituyen todo un testimonio histórico. Uno de esos barcos es el USS Phoenix, con un sinfín de batallas en su palmarés, que van desde la Segunda Guerra Mundial hasta su aciago final en la guerra de las Malvinas, cuando, por entonces, al servicio de la armada argentina, se denominaba General Belgrano.
Hoy tenemos con nosotros a la jurista y recreadora histórica Tamara Villalba, a quien podemos encontrar en diversos eventos encarnando a una mujer del WAC de la Segunda Guerra Mundial. Desde que la conocí, siempre mostró una gran pasión por el papel que desempeñaron las mujeres del WAC (Women's Army Corps). Sin duda, el esfuerzo de estas mujeres fue clave para que el ejército de Estados Unidos pudiese gestionar y organizar plenamente su inmensa capacidad logística. Y es que, no todas las batallas se libraban en playas, colinas o ciudades en ruinas. El soporte logístico y técnico eran esenciales y, ahí, el ejército estadounidense siempre podía contar con el inestimable respaldo de las mujeres del WAC. Por ello, de la mano de Tamara, os invito a adentraros en la historia de unas mujeres cuya labor tuvo un gran peso en la victoria aliada.
La Special Operations Executive o SOE desempeñó un papel muy importante en la Segunda Guerra Mundial a la hora de efectuar sabotajes y coordinarse con los distintos movimientos de resistencia. Uno de los teatros de operaciones donde sus agentes y, en especial sus mujeres, tuvieron un papel más destacado fue Francia.
No cabe duda de que el Cuerpo de Marines fue la espina dorsal de las fuerzas estadounidenses en las campañas de los atolones en el Pacífico. Dentro de esta fuerza de élite, cabe destacar a los Marines Incursores o Raiders, una unidad creada para emprender operaciones especiales. Para conocer a esta fuerza de combate contamos con la magnífica colaboración del historiador y bloguero Juan José Ortiz, quien lleva años realizando un estupendo trabajo de divulgación histórica en el blog El cajón de Grisom. Sin más dilación, en compañía de nuestro amigo Juanjo, vamos a acercarnos a este grupo de valientes que llevó a cabo audaces acciones en el Pacífico.
En nuestra retina permanecen grabadas espectaculares escenas del cine bélico como el desembarco de Salvar al soldado Ryan o el salto de los paracaidistas de la 101ª División Aerotransportada en Hermanos de Sangre. Recordamos los destellos de las ametralladoras, las campanas de los paracaídas desplegándose mientras los antiaéreos iluminan la noche y la playa Omaha salpicada por las explosiones del fuego de mortero. Sin embargo, detrás del rodaje de una película, serie o documental, hay un inmenso trabajo. Para conocer los entresijos técnicos del cine bélico contamos con un magnífico invitado. Estamos hablando del técnico, productor y editor Sergio García.
El SAS alcanzó en buena medida su fama debido a sus gestas en los desiertos del norte de África. Sin embargo, mientras los ojos del mundo se posaban sobre Europa noroccidental, en Italia, el SAS volvió a protagonizar una nueva hazaña bélica.
Eran canadienses de todas las clases y condiciones y procedían de distintos lugares. Durante varios años se entrenaron juntos, convirtiendo el batallón Black Watch en una auténtica familia. Pero la tragedia de la guerra destrozó aquella hermandad de armas en la batalla de la cresta de Verrières. Esta es la desgarradora historia del sacrificio de 320 hombres que narra el historiador David O’ Keefe en su libro Seven Days in Hell.
Con la dura realidad del coronavirus presente en todos los aspectos de nuestra vida, se hace duro sobrellevar el confinamiento. No obstante, voy a proponer dos documentales bélicos para hacer más llevadera la cuarentena. Me refiero a “1533 Km. hasta casa. Los héroes de Miramar” y “El diario de Peter Brill”, dirigidos por Laureano Clavero y disponibles en Amazon Prime Video.
Creados a inspiración de sus homólogos británicos los Chindit, los Merodeadores de Merrill gozaron de una gran popularidad gracias al cine. La unidad se denominó 5307th Composite Unit y operó en China y Birmania.
Tras muchas sesiones fotográficas y de rodaje, bajo la lluvia y entre el barro, desembarca en el mercado el libro fotográfico “Enfocando la Segunda Guerra Mundial”. De la mano del cineasta y fotógrafo Laureano Clavero y del escritor David López Cabia, prepárense para adentrarse en una lucha sin cuartel por la liberación de Europa.